Desde hace algunos años, las aplicaciones para aprender idiomas en teléfonos inteligentes y tabletas han tenido un gran auge y difusión. La mayoría son gratuitas y ofrecen una variedad de idiomas, desde los más estudiados (inglés, francés, alemán) hasta idiomas de uso menos frecuente como el esperanto o guaraní. Ejemplo de algunas de estas aplicaciones son Duolingo, Busuu, Babbel, Wibbu, HiNative, Memrise, MosaLingua, Mondly, Wlingua, etc. (Vázquez, 2019).
¿Por qué se han vuelto tan populares? Veamos algunos aspectos positivos de estas aplicaciones:
- Permiten practicar el idioma donde quieras y cuando quieras por lo que es ideal para gente muy ocupada.
- Ofrecen una variedad de destrezas: escuchar, leer, escribir, hablar, gramática y pronunciación.
- Constituyen una buena manera de aprender vocabulario.
- Son divertidas. Permiten un primer contacto con el idioma de manera lúdica y fácil.
- Ayudan a estructurar el aprendizaje.
- Permiten aprender al ritmo del usuario.
- Permiten interacciones o conversaciones con otros usuarios, de forma parecida a como sucede en las redes sociales (Vázquez, 2019; Whats´up. Living English).
Según algunos especialistas, estas aplicaciones pueden constituir una excelente herramienta para comenzar a conocer una lengua o para practicar lo que ya se conoce de la misma. Pero, ¿sirven para progresar a niveles avanzados o hablar con fluidez?
Por supuesto, los representantes de estas aplicaciones las defienden e incluso presentan en sus sitios web algunas cifras demostrando su eficacia. Pero ¿cuál es la opinión de los profesores y las instituciones dedicadas a la enseñanza tradicional de los idiomas?
La mayoría coincide en que cuando se necesita profundizar en el aprendizaje del idioma, las aplicaciones resultan insuficientes. Comunicarse en un idioma extranjero exige
escuchar, entender y reaccionar. Hay que saber expresar sus opiniones y no solamente repetir lo que ha dicho la máquina. El lenguaje gestual y corporal, tono de voz, mirada, entonación, acento, son fundamentales y no se pueden aprender a través de una aplicación. Muchos expertos piensan que algunas de estas aplicaciones enseñan mucho vocabulario y estructuras gramaticales pero los usuarios son incapaces de expresarse e interactuar con otra persona con fluidez. Finalmente, aprender un idioma no solo es memorizar vocabulario y estructuras, también requiere conocer la cultura de los países donde se habla y en este sentido la mayoría de las aplicaciones no contemplan este aspecto.
Se ha observado que el usuario de estas aplicaciones inevitablemente llega a un punto en el que se da cuenta de que no puede progresar más sin tener una conversación de verdad con una persona real o cuando le surgen preguntas sobre la gramática o cualquier otro aspecto que la aplicación no es capaz de resolver (Vázquez, 2019).
Algunos usuarios aseguran que también les hace falta el ambiente de un aula y el apoyo de compañeros de clase. En este sentido, las aplicaciones deberían usarse como complemento a los métodos tradicionales, sin excluir la enseñanza presencial (Betteley, 2020). Es importante señalar que la enseñanza presencial está cambiando y cada vez se usan más recursos digitales como apoyo, sobre todo en clases de idiomas donde la pronunciación es muy importante. Los cursos personalizados a través de internet han adquirido mucho auge, especialmente desde que comenzó la pandemia.
Dejar todo el proceso de aprendizaje en manos de una aplicación supone hacer sacrificios importantes, empezando por el grado de personalización de la enseñanza que puede ofrecer un profesor (Babiloni, 2018). La figura del profesor también ha evolucionado. Hoy en día, aparte de enseñar, su función es guiar al alumno hacia aquellos contenidos que realmente sirven a su propósito, reforzando sus carencias.
Podemos concluir entonces que las aplicaciones para aprender idiomas son útiles pero no sustituyen a la práctica real. Se necesita hablarlo en diferentes situaciones. Muchas aplicaciones tienen carencias en algunas áreas (sobre todo las gratuitas) y no se puede alcanzar el nivel que se adquiere en un curso de idiomas de inmersión (Whats´up. Living English).
Para finalizar, un comentario de Steve Evans (British Council): “Nada es imposible, pero el aprendizaje de un idioma apoyado en la interacción y colaboración con otros alumnos y con el profesor resulta fundamental para desarrollar de manera integral todas las habilidades del idioma, especialmente la expresión oral. Creemos que las aplicaciones o la enseñanza online puede resultar útil para complementar el aprendizaje tradicional pero no debe sustituirlo» (Babiloni, 2018).
María Ball
Referencias
Vázquez, C. (26 de mayo de 2019 07:18h). Las apps para aprender idiomas, ¿dan resultado? https://www.eldiario.es/consumoclaro/ahorrar_mejor/apps-aprender-idiomas-dan- resultado_1_2729074.html#:~:text=Desde%20hace%20tiempo%20tienen%20mucha,de%20tel%C 3%A9fonos%20inteligentes%20y%20tabletas.&text=Por%20nombrar%20solo%20algunas%20de,s us%20propios%20estudios%20de%20eficacia
Betteley, C. (3 enero 2020). BBC. ¿Pueden apps como Duolingo o Babbel reemplazar las clases de idiomas?
Whats´up. Living English. Aprender inglés con apps: ventajas e inconvenientes. https://whatsup.es/blog/aprender-ingles-con-apps-ventajas-e-inconvenientes
Babiloni, A. (19 Septiembre 2016Actualizado 27 Febrero 2018, 06:35). https://www.xatakamovil.com/aplicaciones/se-puede-aprender-ingles-con-una-app-movil- profesores-academias-y-representantes-de-las-apps-responden

